miércoles, 2 de enero de 2013

Mi recuerdo favorito: Slow Hands feat. Lady Trash

La verdad es que tuve que revisar algunas carpetas de fotografías para caer a la fecha correcta de mi recuerdo favorito: 27 de Mayo de 2005.
En el corazón se siente mucho menos tiempo transcurrido.
Honestamente no recuerdo si fue entre semana, casi siempre eran los llamados "jueves de Burritos". Burritos no era más que un patio de casa con mesas patrocinadas por Sol donde se vendían, en ese entonces, cubetazos con 7 chelas por 49 pesos. Ahí tocaban mis amigos, los Lady Trash. Fue la primer banda de la que me convertí en groupiefan, muy cabrón.
Hace poco le decía a Víctor (entonces baterista, y siempre, él nunca cambió de puesto) que recuerdo con muchos detalles ese día. Ahora que revisé las fotos, me percaté que no tanto, pues no recordaba lo que llevaba puesto y usualmente esa es parte de la memoria que conservo.
Era el 2005 y yo estaba loca por Interpol. Había salido su segundo disco: Antics. Calaco, guitarrista original de Lady Trash y por quien conocí a todos los demás, cuando lo conocí por internet, tenía de nick en su usuario de Messenger: <<  Say hello to the Angels >>, sí, con todo y los signitos. Y recuerdo también que la primera interacción que tuve con él por ese medio fue decirle: te gusta interpol o sólo quieres que te digan hola?
No me critiquen, tenía 20 años y una mala historia de ligue por messenger y en vivo y por carta y todos los medios en ese entonces existentes.
Regresando al día de la memoria favorita, recuerdo haber llegado y que en la puerta de entrada (que no era más que un porton deslizable de casa), estaba Octavio cobrando a los que llegaban. Yo tarareaba NARC que había sonado en mi camino hacia Burritos como por cuarta vez, y recuerdo mucho que todos me dijeron durante la semana que había una sorpresa para mi.
En mi tarareo de NARC, llegó Calaco a la puerta y con su distinguido tacto y cortesía preguntó: por qué chingado cantas eso?
Respondí la verdad: - la venía escuchando.
Pasó la noche, seguimos bebiendo, tocaron, tocaron rolas de Lady Trash, cantamos, gritamos y llegó el turno de los covers.
Como si lo estuviera viviendo en este momento, el grupo tocaba en uno de los cuartos adaptados con mesas, en una esquina. yo estaba parada frente a ellos, del lado del bajista, era el lado derecho viéndolos de frente. Tomaba fotos todas las veces y gritaba tanto y tan armoniosamente como una guacamaya. Todavía sigo haciéndolo.
Entonces, entre canción y canción hubo una pequeña pausa, fueron segundos, segundos en los que Calaco tomó el atril del micrófono del vocalista, tiró de el hacia su boca y dijo: -Esta es para Bucles.
Comenzó a sonar entonces el bajo y guitarra de Slow Hands y recuerdo haber visto la cara sonriente de Víctor desde la batería. Grité, salté, canté, me emocioné, y seguramente puse mis manos juntas frente al pecho como lo hago cada que me emociono. También le apunté con mímica la letra a Julián, el vocalista, quien hasta esta última vez que se fue a Dinamarca, no se ha aprendido las canciones de los covers que canta.
Cerraron la noche con Where is my mind. Y mientras lo recuerdo todavía se me ilumina la cara con sonrisa de babosa. No importa que el lugar haya estado lleno de personas, la canción era para mí, fue para mi, y sigue siendo para mí. Como mi sonrisa de éxtasis al recordarlo.





viernes, 21 de diciembre de 2012

Por qué no están listos? por qué?



Por un lado los hombres quieren una mujer que sea lo que soy, sí, por presuntuoso que suene, pero por otro prefieren seguir en la comodidad de la sumisión y sometimiento de las mujeres comunes que rigen sus vidas por los momentos de locura desenfrenada y tienen la certeza de que son la drew barrymore de su propia comedia romántica.
“El amor todo lo puede”,” si es para ti, estarán juntos”,” lo voy a esperar porque estamos destinados a estar juntos”, dar oportunidades y recibir momentos de arrepentimento repentino que dura lo que una luz de bengala, de las de 3 x $10.
Trillada la idea del enamoramiento natural, siguen pensando que no es que uno de los dos haya decidido tener un crush con la otra persona, claro, seguramente los ángeles los cruzaron en el mismo camino para poder hacer una historia de amor que terminará en camioneta y dos hermosos hijos.
Me dice mi amistad erótica que, incluso yo lo dije, los hombres no están listos para una mujer independiente. Qué triste, fue tan triste que hasta derramar bilis me hizo, es evidente porque no tengo vesícula, y todo el coraje y estrés convertidos en ese amargo líquido amarillo puede contabilizarse en mi bitácora de episodios de ira hacia la vida.
What! Por favor, es una impotencia tan grande que nadie se quiera dejar llevar por la insoportable levedad del ser, que parezca como si ir al cine los domingos y coger un par de veces a la semana -con el debido foreplay cursilón-, sea parte de lo que una vida normal y tranquila deban contener.
No lo niego, yo también he pensado en el matrimonio, en la idea de una vida en pareja, en los detallitos melosísimos que se me dan tan bien, sí, pero he aprendido a disfrutar tanto de la plenitud de estar soltera, de tener amistad erótica que satisfaga mis calenturas, de poder decidir no hacer nada si no lo deseo, vestir y calzar para mi y mi más privado placer, poder decir piropos a la gente que quiero sin sentirme culpable o pensar que a mi significant other pueda molestarle, demostrar mi amor sin esperar un anillo con diamante a cambio.
Soy joven, sí, pero sé más lo que quiero y parte de lo que no. En general, creo que todos están en un balance al contrario, cosa que me da ventaja que puede parecer lo contrario. Tengo tantito Teresa y mucho Sabina, porque también sé que aguanté lo suficiente como para darme la vuelta e irme de la ciudad y dejar de aguantar lo que me hacía tener sueños cansados y pesadillas en el día, sé que ya probé a qué sabe la infidelidad y no me gustó –vista desde ambar partes, ser engañada y ser la otra aunque sea por una noche-, sé que se siente sentirse menos, sentirse infeliz, sentirse remando con todas las fuerzas de un solo lado para sólo hacer círculos, lo sé. Y sé que eso es parte de lo que no quiero.
A veces como buena Sabina, me gusta pensar románticamente en mis amistades eróticas, sólo para llenar ese espacio que sobra que nadie tiene cocinando a fuego lento, es divertido, pero lo hace complicado y eso también me da miedo. Nunca dejé de tener miedo, pero mientras ustedes le tienen miedo a caerse en tacones sobre el pavimento o sobre otras bocas, yo le tengo miedo a luchar contra el mundo, a que un día de estos me encuentre a mi reto mental (o él se dé cuenta que yo soy el suyo) y me dé en la madre y me convierta en una de todas ustedes.
Y bueno, qué les digo de la apertura sexual, si ustedes vieran lo lindo que suena que hablen de tríos y aventuras acaloradas, y lo triste que es saber que lo que buscan es un promedio de tres posiciones por noche en un solo round. No pensé que fuera a afectarme tanto, saben?
No pensé, más bien, que fuera a encontrar en diferentes círculos sociales la misma constante en ustedes los hombres que yo pensaba que pensaban diferente. Quizá sea simplemente porque los quiero que me da impotencia no poder hacer o decir nada que genere otra reacción.
No pido mucho, sólo no dar tanto miedo. No pido mucho porque no voy a cambiar, el día que me convierta en una como todas, podré hacer la lista de mi príncipe azul, el que ustedes se imaginan como Brad Pitt, que en mi mundo, hoy tiene cara de Mike Portnoy.



domingo, 18 de noviembre de 2012

La primera

Yo podría coquetear contigo todos los días. Pero sólo por escrito.
Mi autoestima está muy golpeada, pero el tiempo me ha enseñado a maquillarla con acabado profesional. No queda igual todos los días.
La situación es que nunca había dicho al mundo que alguien me gusta.
No un gusto evidente y colectivo. Un gusto personal. Y es que cada que lo pienso me siento más insegura.
No quiero mencionar la sensación de ver una fotografía. Fatal.
Para esto, el traje de titanio no funciona.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Entonces los vamos a usar

Se me borró el draft de este post.
Comenzaba con un: cada que alguien me saca de la cama para salir, casi siempre regreso a la cama... acompañada.

Hablamos de temas random, de novios y exnovios, de noticias y golpes en las articulaciones. Él quería hablar.
Quería contarle al mundo la historia que nadie supo completa (y que aunque ya estaba acabada, todavía no estaba lista para terminar). Quería contar con detalles cronológicos lo que había pasado en su memoria y de alguna forma tener aceptación.
Debió haber agradecido que el respeto por la vida de los demás había llegado a mi puerto y que me limité a escuchar lo que en otro momento hubiera refutado como inaceptable forma de vivir. Hice incluso algunas bromas, y por ser una vez especial, no abusé del humor negro, de la crítica ácida, de los mensajes claros. Escuché atenta y excitada.
Era una excitación no como cualquiera. Era excitación sin fantasía, sólo con frenesí. Fue cuando conocí los shots de adrenalina que queman el cuerpo, como una inyección de bedoyecta que entra en la nalga (nunca me he inyectado drogas, no sé hacer comparaciones de cosas que no conozco), que arde mientras se combina con el torrente sanguíneo, que arde mientras el cuerpo lo recibe sin pasar por el trillado estómago.
Fue como una mutación de la sangre. Sería en adelante la sensación y significado de adrenalina certera en mi cuerpo.

No sé qué pasó con mi ropa, las zapatillas eran negras.
Disfrutamos de un placer culpable sin remordimiento, como el sorbo del trago favorito, sin respeto porque ya se conoce su sabor pero con la certeza del gusto, del gusto y del sentido del gusto. Como un trago de Jack en las rocas, con la seguridad que habrá un último sorbo que eventualmente podrá ser rellenado, como la parte interior de mis piernas.
Nadie emitió palabra alguna. Como debe ser.

viernes, 1 de octubre de 2010

Enough is never enough

Si no duele, no sirve.
Tener la filosofía del "estira hasta que se rompa pero sin romperlo" es una forma de vida que más que aspiracional es desgastante.
¿Cómo saber cuándo es demasiado?
Por un lado se escucha la tendencia del abandono, de rendirse más rápido porque nuestra sociedad da otra opciones, porque las ideas se han esparcido y han dejado de lado el pensamiento de no rendirse, de no darse por vencido y seguir por el mismo camino hasta llegar
¿a dónde?
cuando en un mundo de caminos elevados y subterráneos que han dejado el camino con obstáculos para solo un par de pendejos que deciden seguir por ahi y llegar traqueteados al otro lado
¿o no son un par de pendejos y son el par que deciden que el reto es superable?
No sé
A veces es confuso.
¿Cual es la fórmula para saber cuándo ya no da para más?
No hay fórmula, y nos chingan la existencia con eso.
Y si decides sucumbir ante la duda, te fregaste.
No hay más y el reto deja de ser reto y se convierte en pregunta del externo yo interno que repite si no estarás picando donde ya no hay piedra y tu cincel está roto.
Ni con las manos ensangrentadas podrías tener la sagacidad para notarlo.
Personalmente mi interno Jekyll sigue quedándose con la idea romántica de seguir trabajando el músculo hasta conseguirlo.
Si no duele, no sirve.
Si no lo recuerdas, tampoco.






lunes, 20 de septiembre de 2010

RAX (Real Academia de la lengua Xalapeña): Sentimiento

Sentimiento.
Tener sentimiento. No discrimina femenino o masculino.
Sentimiento.

congoja. angustia. opresión. llanto reprimido. vacío. hueco. túnel. desesperación. congoja. angustia. tristeza. abrazo. espalda. canal. goteo. corriente. torrente. navaja. afilado. cuchillo. cortar. no cortar. rasgar. tensión. propenso. órbita. cansancio. desesperación. congoja.

martes, 23 de febrero de 2010

El trece del diez


La noche aquella fue de baile de salón junto al sonido de la banda, en el último fin del primero,

Una noche de turquesa y esmeralda en satín, elástico, polvo, crayón y piedritas,

De cabellos largos inexistentes y despeinados, de labios como lunas menguantes, de suelos palpitantes,

Qué noche donde desaparecieron los móviles rondantes alrededor, donde el lugar fue impuesto a pesar de la falta del sonido de las palabras que lo anunciaran,

La noche del ritmo y cadencia resumidos en un cuadro rectangular al compás de las nereidas,

Fue conmemoración, en el trece del segundo del diez, a casi un año del primero, cuando con burdas huellas la dirección mostraba el camino para el patrón a repetir del cuadro rectangular dibujado en el piso,

De testigos el solomillo y el serrano, los frágiles rubios y los vidrios cilíndricos de luz rústica, los lienzos de esmalte de uñas y las nereidas otra vez,

Inolvidable, irrepetible, incomparable,

Ni la punzante insistencia del enemigo en la sonrisa hizo que pudiera voltear los ojos a otro lado,

Comimos la carne y el tomate, comimos nuestra carne con calor de horno casero, mordimos los ojos como uvas sin piel, partimos el postre como partiendo plaza,



Bailamos,


Bailamos de pie,










un año y dos días, dos días, dos


No tienes una idea como he llorado. Tuve miedo de que se convirtiera en un río y mi lecho pasara a ser cama de agua, luego alberca, luego inundación. Hubiera sido fácil (y mejor) que me ahogara.


Incluso apagué la lámpara del techo y encendí la del buró, tenía un poco de precaución pues pensé que si era la idea prenderme de las lámparas, la fuerza sólo me daría para la de cama,


Me dije tantas cosas, me dije tantas cosas tan ciertas, rogué por otras fantásticas, por otras irreales y al mismo tiempo el sollozo las acallaba tirando del pie derecho cual enredadera fría casi húmeda que me regresa al suelo con mis raíces: las culpas


Como niña castigada me sentí, me siento, nunca me castigaron en mi juventud, pero estoy segura que así se siente: perder privilegios, perder cosas cotidianas que disfrutas, sentirte como dentro de una caja cuadrada con paredes acolchonadas y una rendija para ver. No hay nada; incómodo aunque seguro, el cuadrado no deja espacio suficiente para tus sentimientos, para tus pensamientos, para tus párpados abiertos, para la razón.


La pregunta es: porque no me doy el tiempo de hacer una entrada feliz? si momentos felices tengo, los atesoro cual guardian mitológico, me dará miedo acaso hacer de público conocimiento mi felicidad?

No,

Es más esta cuestión de privacía y egoísmo, egocentrismo que me priva de una entrada limpia y feliz, de esas que casi lastiman los ojos de tan brillantes,



Si siempre les he repetido, asuman sus consecuencias de lo que hacen, me repetía y me repetía, asume tus consecuencias, si eso dices, tienes que predicar con el ejemplo,


La corriente salada fluyó, fluyó tanto como río de chalco, como inundación de Morelia,

Y no se si me paseó, o me mareó, o me noqueó,

Dormí y soñe con tenis verdes y tobilleras de algodón, soñé con faldas verdes y huaraches de tobillo cafés, soñé con sandalias viejas y olvidadas,




Desperté, no estabas, no estuviste, pensamientos en microsegundos, llanto refrescador de mañana,

Recuerdo en la regadera confundir los hilos salados con las gotas dulces en la ducha ahorradora, ahorradora de dolor lavando unos dedos luídos, unas yemas rotas, una cara deshilachada,


No lloro por tirarme al piso, lloro por haber tropezado y oler el fango y el asfalto por mi ineptitud, por mi carencia de habilidad psicológica interna, al final si estoy en el piso,


Dispuesta a destapar la caja de madera podrida, enmohecida, dura, con aliento a fumador recien despertado después de una noche de habanos, whisky y cigarro,







Cuando compré unas tablas para picar de madera, después de la primer lavada se hicieron un poco verdeazules. Mi mamá me dijo, es un hongo, las has lavado bien pero es un hongo de la madera, es normal, se quita dejándolas al sol.

No conozco otro método,


I'm willing to use the same with my wood box.




viernes, 19 de febrero de 2010

Ochomilsetecientossesenta

Si fueran copos de nieve, y fueran ochomilsetecientossesenta, podría jugar mis ojos a que son más.

Siento que son más, o los copos que había contado antes habían sido agua,


El checklist se ha completado hasta el día de hoy con todos los props y tasks previstos e imprevistos, complementan la vista unos cien viajes al norte, unos 4 viajes al mar.

jueves, 23 de julio de 2009

Precipitarse

Rato tiene que no me aviento a ver si vuelo.

Rato tenía.

Esa vez que Alets me contó su historia de dudas interminables con su novia-ex-novia recuerdo la analogía del precipicio.

Aviéntate le dije, no sabes si en el trayecto de la caída te salen alas o te detiene una rama, o traías un paracaídas automático, o no hay vacío sino agua, o a lo mejor no pasa nada de eso y sigues hasta qe tocas el suelo, pero y si no hay suelo?

Nomás estás paradito en la orilla, viendo hacia abajo pensando lo largo del trayecto, sintiendo la corriente de aire que te empuja y te detiene.

Aviéntate le dije.

Me aventé.

Bienvenida a las nubes.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Son dos

Lázaro dice:

Es verdad que los muertos tampoco duran, ni si quiera la muerte permanece,
todo vuelve a ser polvo.
Enseguida pense que Dios es dos,
la luna y el sol,
la tierra y el mar,
el aire y el fuego,
o es dos en uno: la lluvia, la planta, el relámpago, el trueno,
nunca jamás encontraré la respuesta,
no tengo tiempo,
me perdí en el tiempo,
se acabó el que me dieron.












Me encantó,
de repente se acaba, se acaba por dos.

viernes, 15 de mayo de 2009

Atesorar


Eso que tuve

Fue un nudo que no supe amarrar. Una trenza que no supe apretar. Una ola que no pude tomar.

Me quedo con las yemas redondas, con los ojos dorados que de cerca parecen uvas sin piel.

Me quedo con las camisas de botones que fueron los manteles cuadrados de mis días de campo en la cama.

Me guardo para los días difíciles las risas y los bailes callejeros. Las sonrisas a oscuras que siempre pude ver. Los roces de cabellos y los huracanes de respiración compartida y perdida en los cuellos, como grutas con intensa corriente.

Me quedo los días de escurrir. Las noches y las mañanas.

Sostengo los escondites de agua sin adrenalina ni espera.

Para cuando haya tormenta con truenos tengo los momentos de desesperación, los comentarios inapropiados y las gotas recurrentes sobre mi cabeza, todos o por separado sirven igual.

También para los fines de semana conservo las pláticas de pez inexistentes y equívocas. Los aderezados pensamientos compartidos -pocos para que no empalaguen-, de esos que siempre te dejan con hambre.

No está disponible la música, es que no hubo, eso también fue motivo para despertarnos, nadie puede soñar en silencio.

Se me desaparecieron los contenidos de las conversaciones.

La memoria del evento solo guarda colores, colores, colores.

Hubo un rumor de un posible redescubrimiento de invento al regreso. Nada seguro. Quizá (y casi seguramente) solo era mi mera especulación acuosa.

Me quedo tu olor a dulce quemado o a café con agua de limón. El sabor húmedo y el tacto mojado de tu lengua siempre fresca, siempre suave, siempre intensa.

No he partido porque secretamente me quedé con tus manos en mi cintura, amarrando fuerte como lazos de muelle, fuerte como me entumece.

Con el hielo escarchado erizando mi cabello, haciendo mis huesos crujir al doblarse, es el crujido que fotografía la imagen que se mueve y que me quedo, del color de la sangre de mis uñas, del olor de la carne de mis miedos, del sabor de mis ríos de cabello, enredado a veces entre tus dedos. Enredados los lunares, enredados los secretos, enredados los fantasmas que nos acompañaron en los hasta luegos.

Celebrando el fracaso, aplaudiendo la locura, te invito a que no te quedes y bailes conmigo en la terraza de la decepción. No pasa nada.

miércoles, 6 de mayo de 2009

cincuenta y cuatro mil setecientos veinte

A un mes y ocho días, todo en lugar de acomodarse se me amontona más.


Hace un mes y ocho días.

Me crecieron las uñas y se rompieron.
Un par de veces ambas acciones
y otras acciones también se rompieron
se remendaron
se lavaron
se rompieron
se rompieron de nuevo



Has visto cuando tratan en las oficinas de tapar con cinta adhesiva la salida del aire acondicionado porqe les resulta muy frio?

has visto como cada determinado tiempo el remiendo debe ser reconstruido (o remendado a su vez) porqe la corriente de aire frío no deja de pasar?

A veces así me siento


Será que tengo una salida de aire frío que por más que quiera tapar, siempre terminará rompiendo las aventureras cintas adhesivas que amablemente se posan sobre mi?
Y es qe el conducto es de titanio


Últimamente te he pensado, innombrable, imperdonable, irrepetible.
No te extraño pero te he pensado, a veces te pienso bien, a veces no tanto.
Me libera decir que te he pensado.
Incluso he intentado escribirte, pero me encanta no ser tan barata.
Será que tengo miedo y cuando pienso en el miedo de lo sufrido te apareces?
innombrable
imperdonable
irrepetible


Me alegra saber que tú no eres innombrable, imperdonable ni irrepetible.
En tan poco tiempo te me has repetido varias veces,
me gusta la repetición, pero estoy segura que es lo que me tiene cansada
como si en el ejercicio de repetir levantara una caja pesada con piedras para ponerla en el desván
una
y otra
y otra
y otra vez


Es el calor
no sudo
pero siento las gotas recorrer mi cabeza como si fuera a derretirse
como si en su trayecto resbalaran consigo las respuestas
yo tan obstinada y tan amante de las respuestas
tan obsesionada con las respuestas


tú quieres responder? quieres preguntar?
quiero volver a decirte sí, sí con mis 25 letras

sin más
y responderte y pedir más preguntas
porqué las manzanas son porosas las rojas?
será que son permeables como yo?
y las jugosas ya tienen todo lo que necesitan y por eso mantienen el jugo?
será?

jueves, 23 de abril de 2009

Sant Jordi, sigues siendo mi favorito

Hoy,
mi día favorito del año
Siempre pasan cosas lindas los 23 de abril
Es día de sant jordi
Es dia del libro
es MI día
.
Quiero compartirlo contigo,
mí día,
mi sueño,
mi locura,
mi yo,
.
A tí que has formado parte de la sonrisa de hoy,
del día sin mucho calor ni mucho frío,
.
Que me ayudas siempre a matar dragones internos sin saberlo,
y yo lucho con los tuyos para que no te coman,
.
Recibe mi corazón,
es el libro qe me escribes diario,
te lo regalo,
.
de poder hacerlo, también te haría algo lindo como Gaudí,
donde guardes tus historias qe son leyenda,
y las leyendas que se convirtieron en papel,
.
Con mis ojitos mojados,
y la risa de niña,
te extiendo mis manos,
para que pongas en ellas las tuyas,
.
Nunca te he soltado,
gracias por no soltarme tú.
.
Te cuento hoy, mi leyenda favorita, mi historia hecha relato, como yo la conozco hoy:
.




















_______

LA LEYENDA DE SANT JORDI

23 DE ABRIL 2009

Dice la leyenda de Sant Jordi que hace mucho mucho tiempo
Había un dragón monstruoso, con largas uñas y aliento de fuego
(no sólo cuando despertaba).
Este dragón hacía huir al pueblo, mataba a la gente con su aliento
y se tragaba vivas a las personas.
Los aldeanos, sin encontrar otra solución para la época,
decidieron darle dos ovejas a diario para apaciguar su hambre.
Cuando se les terminaron las ovejas,
le dieron vacas,
cuando se terminaron las vacas, bueyes
cuando se terminaron los bueyes le dieron patos
y todos los animales que tenían,
hasta que se quedaron con ninguno.
Entonces el rey convocó una reunión,
donde decidieron que harían un sorteo
y le darían al dragón una persona cada día, para que se la comiera
(de tamaño normal o dos flaquitos).
Un desafortunado día, le tocó a la hija del rey, y él, entre lágrimas dijo:
-Perdonad a mi hija y, a cambio, os daré todo mi oro,
mi argento, todo lo que en algún momento se convertirá en euros y la mitad de mi reinado, pero os los pido por favor, dejad a mi hija.
El pueblo le negó, y el rey pidió ocho días para llorar a su hija a moco tendido.
Llegado el día, el rey la vistió y la dejó delante de la cueva, cerca del dragón.
Pero entonces, cuando el dragón ya abría su gran boca con su aliento mortal
listísimo para comerse de un mordisco a la princesa con vestido lindo,
apareció,
cabalgando sobre un caballo blanco
y con su lanza y su escudo dorado
el caballero Sant Jordi tan guapo y valiente él,
para salvar a la princesa de las garras de aquel enorme dragón.
Sant Jordi alzó su larga lanza y de un golpe duro y directo,
el dragón cayó desplomado al suelo,
con la lanza clavada en el centro del corazón.
De la sangre del dragón que le escurría cuerpo abajo
brotó un rosal, bien bonito, con unas rosas que brillaban con el esplendor del sol,
y entonces, espontáneamente, en uno de esos arranques de lindura que nos encantan,
el caballero Sant Jordi cogió una rosa, bueno cortó,
la más bonita de todas,
se dirigió a la princesa y se la dio en señal de amor
El rey le pidió que se casara con su hija y que como agradecimiento le daría todo su oro
y la mitad de su reinado (nomás la mitad porque tenía que pensar en su patrimonio).
Pero Sant Jordi solo sonrió y se marcho sobre su caballo blanco sin decir nada.
Desde aquel día la gente del pueblo vivió tranquila y la princesa desconcertada como podrán inferir.
Es por eso que en el día de Sant Jordi
los hombres regalan una flor a la persona que más quieren,
y las mujeres un libro.

No hace falta que las leyendas sean ciertas,
solo hace falta que sean bonitas.



miércoles, 15 de abril de 2009

Como si todo fuera como eso

el rosa con todas sus letras

y no, el brnadon flowers tuvo un delay y me llego un paqete del norte de esos que ni son piratas ni son de marca patito, algo asi como una combinación chistosa

como uno de esos mp3 qe no son ipods pero dan el gatazo

martes, 24 de febrero de 2009

Todo tiene un fin

Todo tiene un fin, pero a veces no le veo fin.
Y si al final el fin no es más que un simple fin?,
un fin con tres letras, no un fin de razón.
Preferiría cambiarlo por un fin en la playa
o por un fin en el sol.
Un fin con mentiras
un fin con pasión
Un vuelo adornado de azucar
un llanto liberador
Una corona con lucecitas
y unas gafas de sol
Una nueva agenda de recuerdos
y un delgado marcador
Unas risas sobre la cama
o platicas de soñador
Una comida compartida con catsup
o un horno dorador
Un abrazo del abejoso
y unas vueltas alrededor
Un día de pasear 48 horas
por arriba y bajo el sol
Un reloj de arena tapado
Un botón que parezca soldado
Un pedazo deseo encrespado
Un martes olvidado
Sólo un fin recordado









jueves, 19 de febrero de 2009

no es tristeza, es nostalgia

Cuando lloro sí que disfruto llorar.
Me encanta esa sensación de sentir la gota salada recorrer tu mejilla, el charco transparente que se forma entre tu ojo y la nariz; ver como golpea en la ropa ese pedazo de agua que provoca tu desgracia
Sentir el arroyo dentro de las orejas cuando cierras los ojos acostada en la cama pensando que así dejará de correr
Cuando no tienes ni que sollozar para saber que de verdad es dolor físico lo que no te ha provocado herida externa

El hueco en el pecho es imperceptible para todos, inminente para mi.

Tengo como una sensación que no me había tocado antes, la mitad de mi cuerpo se siente feliz, contento, el ánimo a todo lo que da, esa sonrisa sin querer que traes todo el día dibujada en los ojos. Pero la otra mitad está hueca, como acartonada, como recién lavadas las manos con un jabón sin glicerina, como cuando pisas sobre una lámina de la acera y truena al moverse, una coladera vacía, un cáscara de nuez, un pedacito de cielo mojado.

No es tan común, la mitad se siente verticalmente, un ojo contento un ojo apagado, una mano enérgica la otra acalambrada.

Una línea de blanco brillante me divide exactamente como modelo anatómico de comercial de artritis.

Cuando me levanto del lado incorrecto me mareo. Hasta creo que las uñas están más frágiles que las del otro lado.

Si me hablas del lado azuloso puede que no te responda. Puede que me encuentre lejos lejos pensando en como repetir y repetir y repetir.

Las dos cosas más dificiles de entender que me han dicho son: tu crees que no pasa nada y tú piensas que es muy facil.

Ni siquiera las dije y ya se mojaron los ojos.

Cómo alguien siquiera puede llegar a pensar o creer que sabe lo que crees o lo que piensas? cómo acaso podría llegar a pensar que lo que él cree es lo que yo pienso o que yo creo lo que él piensa? No le encuentro explicación.



Cuando escuché el no pasa nada hace unos dos años (quizá menos pero para mi se sienten como unos seis), mi pensamiento se centró a eso, a que era posible que a mi alrededor estuvieran pasando tantas cosas pero que quiza como yo seguía actuando como si todo fuera normal, como tomando lo bueno, como dándole importancia a lo importante, a lo importante para mi, entonces no significaba que no pasara nada. Yo nunca dije que tenía una visión de la vida estática. Pero uno nunca puede ofrecerle a los demás lo que ellos necesitan. A veces ni uno mismo lo recibe proveniendo de uno mismo.

No.

No es que no pasara nada, también pasaba y no actuaba como si no pasara nada. Para nada. No recuerdo más. Tengo flashazos, ráfagas de imágenes de esos momentos. Intenté arreglarlo, no recuerdo más, no recuerdo como. No lo conseguí.

Hoy está tomando forma otra vez. Volviste a aparecer como cual eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Me mandaste borrar y estás conociéndome de nuevo. Me gusta.

Pero no, eso no me mantiene desequilibrada con mi cuerpo bicolor.

Es el peso del titanio.

viernes, 16 de enero de 2009

Mi Brandon Flowers


Y lo pido así:
Mi él es guapo.
Se ve bien con y sin barba, con y sin bigote, con y sin bañar.
Tiene presencia cuando entra a un lugar, pero cuando quiere puede pasar desapercibido.
No tiene la nariz aguileña ni con la protuberancia esa rara, tiene una nariz más bien entre recta y redonda pero no demasiado fina. Me gusta su perfil.
No es extremadamente flaco, diría más bien delgado, del cuerpo nada marcado, si acaso de repente los brazos, pero como por la fuerza normal, tampoco tiene protuberancias duras en el cuerpo.
Le gusta vestirse para verse guapo, aparte del ipod no usa accesorios, si acaso se llega a poner guantes o bufanda cuando hace mucho frío, no más.
No le gusta usar zapatos con jeans, y aunque es posible que tenga un par, no es fan de los converse como yo.
Tiene varios sweaters de rayas horizontales, porque sabe que me matan. Cuando puede se los pone a propósito. También de repente se pone algo de corredor de carreras para satisfacer mis fantasías.
Como a todos, le gusta el futbol y los juegos de video, pero tampoco se obsesiona ni se emborracha si su equipo pierde.
Sabe tocar algún instrumento de cuerdas, y no usa su talento para dedicarme canciones. Es más terapia de relajación que sueño frustrado de rockstar.
Nos gusta casi el mismo tipo de música y nos entretenemos cuando buscamos frases en las canciones que desencadenan pensamientos para compartir.
Come de todo y de repente le gusta cocinar, no siempre.
Es ordenado y limpio poco menos que yo, así me hace sentir que sigo teniendo el control de las cosas.
Su trabajo de alguna forma se relaciona con el mío, porque me enseña cosas que no conozco y puedo aplicar a lo que hago. Me encanta en sobremanera su conocimiento y lecciones de vida.
Es cariñoso pero sin llegar a ser cursi. Tiene un claro sentido del espacio personal y nunca trata de traspasarlo.
Me dice cumplidos priceless, de esos que no me incomodan pero que pueden sonrojarme y provocarme decir respuestas sin sentido.
Me gusta porque me ayuda y me hace sentir protegida, pero sigue dejándome que me sienta inteligente, útil e independiente.
Le gustan mis ataques de risa.
Me cuenta cosas con ejemplos y le gusta escuchar mis historias. Más importante aún, me pregunta cosas que nadie lo hace y que yo siempre tengo ganas de contar. Desde que lo tengo me siento más liviana.
No le molesta disculparse y lo hace cuando es necesario, es más bien considerado, no entraría la palabra noble en su descripción.
No me toma de la mano todo el tiempo, pero siempre lo hace para cruzar la calle o de repente en la acera.
No me regala flores porque sabe que me da tristeza cuando se mueren.
Es sincero conmigo siempre, pero sabe cuando mentir para no hacerme titubear. Conoce mis puntos débiles y no los usa para chantajearme. Conoce mi pasado aunque tuvo que sacármelo con tirabuzón, y lo respeta.
Me hace reir con comentarios ingeniosos, me encantan sus chistes que no son de payaso. Sabe cuando parar de decir cosas graciosas en una conversación, eso lo respeto demasiado.
Su mirada sigue intimidándome siempre.
No puedo esperar más para que me mire.
Me conquistó cuando no estaba prestando atención,
pero él siempre jura que fui yo la que lo hizo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Motivos para quererme


  • Porque me gusta el verde
  • porque bailo con las manos
  • porque me rio como niña de 4 años
  • porque lloro con la música clásica
  • porque lloro también con las historias de éxito
  • porque doblo la ropa derechita
  • porque sueño despierta
  • porque me dan ataques de estornudos después de comer
  • porque el amarillo me favorece
  • porque no se bailar con pareja
  • porque cuando estoy convencida de algo, no cedo
  • porque trato de no cometer faltas de ortografía
  • porque soy resolutiva
  • porque los sueños pueden volverse mis planes
  • porque tengo muchas botas
  • porque me indigna la injusticia ajena
  • porque tengo una bolsa de plástico con la foto de un petocho detrás de mi puerta
  • porque me voy más derechita si escribo en hojas blancas
  • porque me gustan las películas de Tarantino y Woody Allen
  • porque tengo múltiples personalidades
  • porque soy pequeña
  • porque sé cocinar
  • porque aprendí a andar en bici sin rueditas
  • porque me gusta el frío
  • porque me gusta también el calor
  • porque te abrazo fuerte cada que te veo
  • porque mis ojos son fáciles de conocer
  • porque tengo miradas fáciles
  • porque me gusta hacer regalos
  • porque sí

lunes, 1 de diciembre de 2008

Ya no juego




Ya no juego.

Ya no juego.

El valiente vive hasta que el cobarde quiere, dicen.

El cobarde es el que llora y whine-a, el valiente es el que enfrenta. ¿Cómo se llama entonces el que enfrenta pero que de igual forma llora?

Bucles.

Ya no juego.

Me lastima en sobremanera el no saber porqué mis amigos depositan su ira sobre mi en sus momentos de explosión, y cómo casualmente esos momentos de explosión ocurren cuando me encuentro cerca.

Ya no juego.

Me estoy cansando.
Ya no juego.

Y a Bucli ya no le gusta llorar por berrinches ajenos.