domingo, 13 de enero de 2013

Así fue la masacre en Autoestima city

Pasaron años para tenerlo completamente claro. Ese día fue cuando se golpeó más mi autoestima.

La neta es que no creo que tengas oportunidad.
La neta es que no creo que tengas oportunidad, dijo.
Yo había conocido a Calaco en la universidad y a sus amigos estudiantes de ingeniería. No recuerdo cuando fue, pero sí recuerdo que lo vi y era un muchacho ( todavía no era un hombre) muy guapo. Alto, delgado, barba de candado, no sé qué color de piel porque nunca he entendido la diferencia entre moreno claro, blanco, apiñonado; en fin, se llamaba Pepe y era uno de los mejores amigos de Calaco.
Ahora que lo pienso, lo vi pocas veces en realidad, pero las suficientes para denominarlo "AsuPepe". Me gustaba mucho y por lo tanto, me daba miedo hablar con él, interactuar normalmente.
No sé en qué momento fue, pero fue ese momento en que mi autoestima fue marcada para siempre, tuvo una embolia el ego y dejó de tener el potencial de estar en altos niveles. Hablaba con Calaco de lo guapo de "AsuPepe" y él lo dijo:
- La neta no creo que tengas oportunidad. Él sólo anda con viejas como de extranjeras para arriba.
No hubo necesidad de ser más específico. En esta hermosa sociedad malinchista mexicana, decir "extranjera" es adjetivo que describe exuberante belleza, piel perfecta, cuerpo muy bien formado y personalidad extrovertida
y conocedora.
Perdí la esperanza. Sí, la esperanza en "AsuPepe" y en cualquiera de los otros guapos que pudieran aparecerse en el futuro.
Obviamente no lo noté enseguida, me tomó 7 años caer en cuenta de que ese fue el round cuando mi autoestima fue noqueada. Y que, en ese entonces sin conocer lo que es PNL, esa frase me programó para que todos los siguientes cumplidos recibidos fueran tomados como frases vacías. Hasta el día de hoy ha seguido igual.
Don't get me wrong, sé que no soy un ángel de Victoria's Secret, pero tampoco la hija perdida de Carmen Salinas. Es más una onda de que compré tanto esa idea noqueadora que ahora, aunque mis personas cercanas me llamen guapa, la programación me hace no creerlo.
Es como cuando un médico dice que tienes una enfermedad fatal, y las opiniones de muchos otros médicos es que eres muy sano, en el fondo queda la espina de poder morir en cualquier momento, o que ese médico diga que no tienes nada, que fue un mal resultado el que se me dio en mi primer cita, pero tampoco quieres volver a su consulta porque podría confirmar el primer diagnóstico.
Casual.



No hay comentarios: